En 2026, el Vicariato Apostólico San Francisco Javier celebra 80 años de vida y misión al servicio del nororiente peruano. La presencia de la Compañía de Jesús en esta región se remonta a la época colonial, con las misiones de Maynas. Entre 1637 y 1668, los jesuitas utilizaron la ruta Loja – Jaén de Bracamoros – río Marañón, evangelizando a las poblaciones del camino. Durante siglos, el territorio fue atendido por sacerdotes diocesanos y religiosos.
El 11 de enero de 1946, el Papa Pío XII erigió la Prefectura Apostólica de San Francisco Javier del Marañón y la confió a la Compañía de Jesús. La misión jesuita se estableció primero en Bellavista y luego en Jaén. En 1971, el Papa Pablo VI elevó la prefectura a Vicariato Apostólico, y desde 1980 lleva su nombre oficial: Vicariato Apostólico de Jaén en Perú o San Francisco Javier.
A lo largo de estos 80 años, el Vicariato ha llevado el Evangelio a los pueblos atendiendo sus necesidades. El Movimiento de Catequistas ha sostenido la fe en los caseríos y comunidades más alejadas; los promotores de salud han acompañado la vida de las familias; y Cáritas, la Oficina de Derechos Humanos y la Vicaría del Medio Ambiente, desde la Pastoral Social, han defendido la dignidad de las personas y de la Casa Común. A ello se suman las redes educativas y los medios de comunicación, como Radio Marañón y Radio Kampagkis.